Petroperú volverá a tener posesión total del Lote 64, en Loreto, tras el retiro de Geopark, que tenía el 75% de participación.
La estatal petrolera se asoció con la empresa chilena en 2014, suscribiendo la cesión parcial en 2016. Para 2018, la inversión estimada era de US$ 200 millones en dos pozos petroleros del yacimiento y para 2019 de hasta US$ 25 millones si no se aprobaba el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) -que fue observado por Senace en marzo de ese año y retirado en junio por Geopark-. La empresa realizó en el Lote 64 la elaboración del EIA, trabajos de mantenimiento y actividades sociales y ambientales.
En este contexto, se suma la caída de la cotización del petróleo, que registró número negativo en abril y actualmente bordea los US$ 40 el barril.
A ello se suma el descontento de los pueblos Achuar y Wampis, ubicados en la zona del Lote 64. Los Wampis presentaron una demanda contra Geopark por movilización de sus trabajadores durante el confinamiento. Desde los achuares, el apu Nelton Yankur indicó a La República que no quieren a “ninguna empresa extractivista”, aun si se trata de una estatal. Apunta a que en la zona quedó un impacto pasivo ambiental ocasionado por Talisman, quien tuvo la titularidad junto con Hess del lote hasta 2013.
Epifanio Baca, coordinador ejecutivo de Propuesta Ciudadana, apuntó a Petroperú “debe atender servicios de salud, educación, servicios básicos como agua para consumo humano y reparar los daños ambientales”, y responder a las demandas de los pueblos.
Las reservas certifi cadas del Lote 64 son de 83 millones de barriles, según las fi rmas Ryder Scott y Gregorian Mac Nottle.
Ofrecer los dos lotes a un socio inversor
Petroperú anunció que se revisará la manera eficiente de operar el lote con un socio inversor. Para Aurelio Ochoa Alencastre, especialista en temas energéticos, el yacimiento se podría ofrecer en conjunto con el Lote 192 a grandes empresas de la industria petrolera para continuar la exploración de petróleo.
Fuente: La República
Ajustón. Las regiones del sur que dependen de la minería y gas verán mermados sus recursos para obras del próximo año. Ya estiman una caída del canon minero y gasífero debido a los bajos precios y la pandemia que afectó la producción. Tijeretazo podría alcanzar hasta el 38%, eso obliga a priorizar obras fundamentales.
La mayoría de gobiernos regionales y municipios de las regiones del sur dependen del canon minero, partida financiada con el Impuesto a la Renta que pagan las compañías mineras al Estado.
En una buena parte de estas instituciones públicas, el canon sostiene el 70% del presupuesto de obras. Lo que se viene para el próximo año es complicado. Las utilidades mineras de 2019 mermarán como efecto de la pandemia. La reducción se sentirá en Arequipa, Apurímac, Puno, Moquegua y las demás circunscripciones mineras.
Cusco es un caso especial. Su presupuesto también es alimentado por los impuestos dejados gracias a la explotación del gas en la selva de Camisea. La cotización del combustible también se redujo.
El gobernador regional, Jean Paul Benavente, estima para el 2021 canon y sobrecanon vendrá mermado en 38% .
Eso quiere decir que, a diferencia de los años pasados, “el 2021 será un año de vacas flacas”, refirió el economista Epifanio Baca Tupayachi, coordinador ejecutivo del Grupo Propuesta Ciudadana. Estas partidas bajarán sustancialmente debido a la reducción del costo del gas y la disminución de la producción de minerales.
Los gobiernos locales de la región Cusco tienen como principal fuente presupuestal el canon gasífero, minero, además las regalías.
El premier Walter Martos sostuvo el martes que el Poder Ejecutivo presentará un proyecto de ley para utilizar un mecanismo que estabilice los recursos del canon, sobrecanon y regalías mineras. Será como un fondo para ahorrar cuando las cotizaciones de las materias primas sean altas y utilizarlo en tiempos de escasez.
Baca Tupayachi sostuvo que como idea general y si el planteamiento es a largo plazo no está mal. “Pero hay que tener en cuenta que los fondos de estabilización funcionan cuando hay boom de precios altos y es menos interesante cuando los precios bajan. Ahora estamos en el segundo momento”, precisó.
Además, dijo que solo seis regiones reciben grandes cantidades de dinero por canon minero: Cusco, Arequipa, Ancash, Apurímac y Piura.
“Si ahora no hay nada o poco canon. Eso debe ser más pensado en el largo plazo”, anotó.
La recaudación de las mineras será menor. “Hemos calculado que habrá transferencias menores en 20% o 30% por baja producción y la caída del precio de metales y que ahora ya se recuperó”.
En los siguientes años, dice Baca Tupayachi, el gobierno debe enfatizar en las políticas sociales, reforzando los programas Juntos, Pensión 65, comedores populares y bonos para los pobres. “Debe haber una fuerte política social de la mano con inversión, pero que se hagan bien y no se roben la plata”.
En Arequipa
La región Arequipa también vería disminuidos los recursos de canon minero en el 2021. El economista Glen Arce, señaló que de acuerdo a Bloomberg, servicio de información financiera, la minera Cerro Verde cerraría este 2020 con una utilidad (antes de impuestos) de 355.5 millones de dólares, una cifra muy por debajo de la registrada en el 2019. Ese año la utilidad fue de 688 millones de dólares (sin descuentos)
A la utilidad se le impone el 32% del Impuesto a la Renta. Del tributo que paga la empresa minera la mitad se convierte en canon minero.
No obstante Glen Arce, señala que Cerro Verde no está en una mala posición, pues pese a la pandemia del coronavirus, el precio del cobre está subiendo, se ubica en 2.95 dólares la libra y el costo de producción es de 2.40 dólares. –
En sus estados financieros que son presentados a la Bolsa de Valores de Lima, Cerro Verde manifiesta que su utilidad neta al segundo trimestre de este año, va en 68.7 millones de dólares, significa que la mayor parte de la utilidad la generará en lo que resta de este año.
Hay que tener en cuenta que Cerro Verde reportó utilidades netas (con los descuentos) en el 2019 de 390.4 millones de dólares, en el 2018 de 119 millones de dólares y en el 2017, de 349.9 millones de dólares, cifras que se reflejaron en el canon minero de la región (ver infografía), dado que Cerro Verde tiene una importante participación.
El contador y docente de la Universidad Católica San Pablo, Luis Castro, señala que para lo que viene hay una buena perspectiva para el cobre, pues los precios en el mercado son buenos, por lo tanto, habría una mejora tributaria.
Fuente: La República
